Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
La evaluación formativa y su impacto en el aprendizaje
significativo.
Formative assessment and its impact on meaningful learning.
-Fecha de recepción: 27-10-2025 -Fecha de aceptación: 12-11-2025 -Fecha de publicación: 11-12-2025
Karina Elizabeth Tibán Criollo
Investigador independiente Ibarra, Ecuador
karinaelizabeth.tiban@gmail.com
https://orcid.org/0009-0004-1081-7660
Ana Concepción Vilca Almachi
Investigador independiente Ibarra, Ecuador
vilcaanita@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0003-8515-3427
Lili Cumandá Andrade Rivadeneira
Investigador independiente Ibarra, Ecuador
liliandrade43@yahoo.com
https://orcid.org/0009-0000-7553-3619
Mildre del Rocío Valenzuela Valenzuela
Investigador independiente Bolivar, Ecuador
mildrevalenzuela73@gmail.com
https://orcid.org/0009-0000-8911-057X
Mónica Patricia Lara Torres
Investigador independiente Ibarra, Ecuador
insuastimonica@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0001-4113-3585
Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
Resumen
La evaluación formativa se ha vuelto especialmente relevante en la actualidad debido a las
crecientes demandas de los sistemas educativos, que requieren procesos de enseñanza más
flexibles, personalizados y orientados al desarrollo de competencias. En este contexto, la
evaluación formativa se consolida como una herramienta esencial, pues posibilita el monitoreo
constante de los aprendizajes mediante la retroalimentación continua entre alumnos y docentes. A
través de una revisión sistemática realizada bajo la metodología PRISMA, se seleccionaron
artículos recientes y significativos que permitieron explorar el impacto de esta estrategia en
distintos niveles y modalidades educativas. Los resultados coinciden en que la evaluación
formativa no solo incrementa el desempeño académico, sino que también estimula habilidades
curriculares, favorece la autorregulación del estudiante y contribuye a la construcción de
aprendizajes significativos. Asimismo, se destaca su función como instrumento pedagógico de
acompañamiento que trasciende su concepción tradicional como mecanismo de calificación. Entre
las recomendaciones emergentes se incluye el uso de escalas orientadas a la experiencia formativa,
metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje cooperativo, así
como el empleo de rúbricas analíticas que aporten claridad y criterios de mejora. En conclusión,
la evaluación formativa constituye un elemento indispensable del proceso educativo
contemporáneo, con la capacidad de promover aprendizajes profundos, contextualizados y
centrados en el estudiante.
Palabras clave: evaluación formativa, aprendizaje, significativo, educación, enseñanza-
aprendizaje.
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Abstract
Formative assessment has become a fundamental tool in the educational process, as it enables
constant monitoring of learning through ongoing feedback between students and teachers. Using
the PRISMA methodology to select significant items, research results agree that formative
assessment not only increases academic performance but also stimulates the development of
curricular skills, student self-regulation, and the creation of relevant learning. Its function as a
pedagogical support tool, which goes beyond its traditional conception as a simple grading method,
is highlighted. It is also advisable to use scales focused on the learning experience, active
methodologies such as project-based and cooperative learning, as well as analytical rubrics. In
conclusion, formative assessment is an essential element in education, with the capacity to produce
lasting, contextualized, and student-centered learning.
Keywords: formative assessment, learning, meaningful, education, teaching-learning.
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Introducción
La evaluación formativa se ha consolidado como una herramienta esencial para optimizar los
procesos de aprendizaje en todos los niveles educativos, incluida la educación superior. Esta
perspectiva, enfocada en la retroalimentación personalizada y continua, posibilita la detección
temprana de debilidades y fortalezas en los estudiantes para ajustar las estrategias pedagógicas y
mejorar los resultados académicos (Andrade et al., 2025). Sin embargo, a pesar de su amplia
aceptación, persiste un problema central de investigación: aunque se reconoce su impacto positivo,
no existe consenso sobre sus mites, las condiciones necesarias para su eficacia ni los desafíos que
representa su implementación en contextos reales, especialmente en entornos donde predominan
prácticas evaluativas tradicionales.
En las últimas décadas, la investigación educativa muestra que los modelos centrados únicamente
en la exposición de contenidos presentan limitaciones para generar aprendizajes significativos. En
este sentido, la evaluación formativa se propone como un proceso continuo que proporciona
información de avance tanto al docente como al estudiante, permitiendo identificar dificultades y
aplicar medidas correctivas oportunas (Bendezú, 2025). No obstante, la literatura muestra
insuficiente problematización sobre sus contradicciones, como la sobrecarga docente, la
subjetividad en la retroalimentación, la resistencia institucional a modificar paradigmas de
evaluación o la escasa formación del profesorado para aplicarla sistemáticamente.
La evidencia empírica afirma que sus beneficios incluyen la mejora en la asimilación del
estudiante, la planificación docente más efectiva y la participación activa del alumnado (Bizarro
et al., 2021). A pesar de ello, pocos estudios abordan las dificultades prácticas, tales como el
tiempo requerido, la heterogeneidad en los criterios de evaluación o los desafíos para
implementarla en grupos numerosos. Desde esta perspectiva, diversos autores coinciden en que es
necesario transitar de evaluaciones centradas exclusivamente en lo cuantitativo hacia prácticas
integrales que reconozcan el progreso real del estudiante (Borja, 2024; Bravo et al., 2025).
Asimismo, la evaluación formativa se diferencia de la sumativa por llevarse a cabo durante el
proceso de aprendizaje, lo cual posibilita ajustes inmediatos en la metodología y promueve la
autonomía del estudiante (Cruz et al., 2025). Estudios recientes y revisiones sistemáticas señalan
que esta modalidad favorece el aprendizaje significativo, la metacognición y la autorregulación
Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
(Cruzado, 2022). Investigaciones ecuatorianas agregan que, aun cuando la evaluación sumativa
continúa siendo útil en combinación con estrategias innovadoras como la gamificación, es la
evaluación formativa la que mantiene una relación más estrecha con el desarrollo de competencias
(Defas et al., 2025). Sin embargo, estas investigaciones rara vez examinan las condiciones
pedagógicas e institucionales que pueden limitar su impacto.
Considerando estas inconsistencias, el presente artículo desarrolla una revisión sistemática bajo
los lineamientos PRISMA, con el fin de analizar la evidencia disponible sobre los beneficios,
limitaciones y desafíos de la evaluación formativa en educación superior. En coherencia con ello,
los objetivos del estudio son, identificar y sintetizar los principales aportes teóricos y empíricos
sobre evaluación formativa reportados en la literatura reciente, examinar las limitaciones,
contradicciones y vacíos presentes en los estudios existentes, determinar las condiciones
pedagógicas e institucionales que favorecen o dificultan su implementación y proponer
lineamientos fundamentados para fortalecer el uso efectivo de la evaluación formativa en
contextos universitarios.
Materiales y Métodos
La revisión sistemática de la literatura se realizó siguiendo rigurosamente los estándares de la Guía
PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses). El alcance del
estudio fue de carácter analítico y comprensivo, orientado a identificar, comparar y sintetizar la
evidencia reciente sobre evaluación formativa en educación superior. El enfoque adoptado fue
cualitativo, centrado en la interpretación crítica de los hallazgos reportados por investigaciones
empíricas y teóricas. Para ello, se efectuó una búsqueda exhaustiva en bases de datos electrónicas
en inglés y español, seleccionadas por su relevancia e impacto en el ámbito educativo. La selección
de estudios incluyó únicamente publicaciones de alta calidad científica publicadas en los últimos
cinco años, sin restricciones de idioma, con el fin de asegurar la actualidad, pertinencia y robustez
de la evidencia recopilada.
Criterios de inclusión
- Estudios de cohorte.
- Investigaciones especializadas.
- Estudios que detallen
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- Publicaciones de los últimos cinco años con acceso completo al estudio.
- Documentos publicados en páginas webs de organizaciones de educación certificadas.
- Documentos en idioma inglés y español.
Criterios de exclusión
- Estudios de baja calidad.
- Documentos que tenga más de 5 años de antigüedad
- Revisiones bibliográficas.
Fuentes de información
La recopilación de datos se llevó a cabo en bases de datos académicas de renombre, como PubMed,
Cochrane Library Plus, biblioteca virtual de salud, Scielo y bibliotecas de instituciones
académicas. El objetivo de este estudio es la adquisición de archivos aptos para proporcionar datos
de calidad y actualizados de los documentos elegidos de preferencias, que fueron los publicados
entre 2020 y 2025, incluyendo no solo investigaciones en español, sino también en inglés. Según
la definición de la estrategia de búsqueda, la selección de material se llevó a cabo de la siguiente
manera, logrando un total de 642 documentos en PubMed, 48 documentos en Crocranes, 133 en
la biblioteca de salud virtual y 12 en Scielo, a continuación, se realiza un control estricto para
determinar el número de archivos útiles y ejecutables en este estudio.
Estrategia de búsqueda
Se realizó un repaso de la literatura científica sobre La evaluación formativa y su impacto en el
aprendizaje significativo, fundamentado en publicaciones científicas en las bases de datos:
Referencias bibliográficas de PubMed, Scopus, SciELO y Epistemonikos. El estudio se llevó a
cabo a partir de publicaciones desde 2020 hasta 2024. Se emplearon las siguientes palabras clave
para las búsquedas “evaluación” “formativa” “aprendizaje” “significativo”, se aplicaron filtros en
cuanto a fecha de publicación y diseño del estudio.
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Figura 1
Flujograma con la búsqueda, selección y exclusión de artículos
Búsqueda inicial
Publicaciones encontradas por los términos de búsqueda y tipo de artículo entre 2017-2024:
1223
Identificación
Incluidos
Informes buscados
para recuperar
(n=53)
Informes no
recuperados
(n=1170)
Informes evaluados
para elegibilidad
(n=53)
Exclusión por contenido del artículo no concerniente a la
revisión en el título o resumen (23)
Estudios incluidos en
la revisión (n=10)
Cribados
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Resultados y/o Discusión
Tabla 1.
Búsqueda y Revisión de Artículos. Año 2020-2024
Nombre de la base
de datos
Artículos
encontrados
Artículos
seleccionados
Palabras clave o descriptores
Redalyc
9
1
evaluación formativa
aprendizaje” “significativo
Science Direct
388
1
evaluación formativa
aprendizaje” “significativo
Scielo
141
3
evaluación formativa
aprendizaje” “significativo
Google académico
614
5
evaluación formativa
aprendizaje” “significativo
Total
1223
10
Nota. Elaboración propia
Conceptualización y fundamentos de la evaluación formativa (Narrativo)
La literatura revisada coincide en que la evaluación formativa es un proceso continuo orientado a
mejorar el aprendizaje mediante retroalimentación sistemática. Díaz (2018) plantea que su
propósito central es potenciar la comprensión y las capacidades de los estudiantes, concibiéndola
como un proceso flexible y susceptible de revisión constante. De manera similar, Edgar y
Guanoquiza (2024) la describen como un procedimiento colaborativo entre docentes y alumnos
que busca ajustar las prácticas de enseñanza para mejorar los resultados educativos. Aunque estas
definiciones comparten un enfoque cnico y operativo, algunos autores adoptan perspectivas más
complejas. Por ejemplo, Olivos y Ramírez (2020) interpretan la evaluación formativa como una
práctica social discursiva que implica tensiones, identidades y dinámicas institucionales, lo que
amplía su comprensión más allá de lo meramente instrumental.
Pese a la diversidad de posturas, todos coinciden en que la retroalimentación es el eje vertebrador
del proceso. Las definiciones convergen en resaltar que la evaluación formativa promueve la
participación activa del estudiante, su autorregulación y la comprensión de su propio proceso de
aprendizaje. La fortaleza de este cuerpo conceptual radica en su claridad y amplia aceptación; sin
Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
embargo, también presenta limitaciones, como la falta de consenso sobre los criterios para aplicarla
de manera sistemática. Algunas definiciones se centran en su dimensión técnica mientras otras
adoptan un enfoque contextual y social, lo que provoca cierta heterogeneidad conceptual que
dificulta su comparación metodológica entre estudios.
Componentes, condiciones y habilidades necesarias para su implementación (Narrativo)
Los estudios coinciden en señalar que la eficacia de la evaluación formativa depende tanto de las
habilidades de los estudiantes como de factores institucionales. Guerrero et al. (2025) subrayan
que los alumnos deben desarrollar capacidades específicas, como la supervisión de la calidad de
su propio trabajo, la autoevaluación y el uso de estrategias para revisar y mejorar sus producciones.
Estas habilidades requieren experiencias evaluativas auténticas que permitan a los estudiantes
involucrarse de manera reflexiva y crítica en su aprendizaje. Además de las capacidades
individuales, los autores argumentan que se necesitan condiciones estructurales, como la revisión
del plan de estudios, la organización del tiempo escolar y la adecuación de los espacios
pedagógicos.
Cuando se comparan estos aportes con otros estudios, se evidencia que algunos se centran más en
las características personales del estudiante, mientras que otros priorizan las condiciones
institucionales. Mientras Guerrero et al. (2025) ofrecen una visión amplia que articula ambos
niveles, autores como Pacheco et al. (2025) enfatizan el rol de la autorregulación en contextos
virtuales como el factor decisivo. Esta variación muestra la diversidad de enfoques en la literatura
y sugiere que la evaluación formativa funciona de manera óptima cuando existe una articulación
entre capacidades individuales y políticas institucionales de apoyo.
Aunque los estudios coinciden en que estas condiciones son esenciales, las investigaciones
presentan limitaciones importantes. La mayoría no analiza en profundidad cómo se desarrollan
dichas habilidades en los estudiantes ni cómo las instituciones pueden fortalecerlas de manera
sistemática. Además, pocas investigaciones abordan la falta de formación docente, un factor que
puede dificultar la implementación de prácticas formativas auténticas.
Impactos de la evaluación formativa en el aprendizaje presencial (Narrativo)
En el contexto presencial, la evaluación formativa muestra impactos positivos en el interés, la
motivación y la autorregulación de los estudiantes. Gómez (2024) destaca que, en matemáticas, la
Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
evaluación formativa incrementa el interés y la autoeficacia del alumnado, aunque advierte que no
necesariamente produce un impacto inmediato en los resultados académicos. Esta observación
contrasta con los hallazgos de Medina et al. (2024), quienes señalan mejoras significativas en las
capacidades investigativas, particularmente entre estudiantes de bajo rendimiento, lo que sugiere
que su efectividad puede variar según la disciplina y el perfil del estudiantado.
Otros estudios, como el de Luján y Bejarano (2024), señalan que la incorporación de métodos
interactivos incrementa la participación estudiantil y mejora el rendimiento académico, mientras
que Largo y Henao (2022) afirman que la evaluación formativa puede elevar los estándares de
desempeño al desplazar prácticas centradas en la competencia hacia un enfoque centrado en el
aprendizaje. En conjunto, estos hallazgos sugieren que la evaluación formativa potencia
dimensiones tanto cognitivas como afectivas del aprendizaje.
La heterogeneidad en los resultados constituye tanto una fortaleza como una limitación de la
literatura existente. Por un lado, la evidencia muestra coherencia en la mejora de la autorregulación
y el compromiso; por otro, existen discrepancias respecto al impacto directo en el rendimiento
académico, lo que evidencia la necesidad de investigaciones comparativas más rigurosas que
consideren la variabilidad disciplinar.
Evaluación formativa en entornos virtuales y educación en línea (Narrativo)
La literatura sobre evaluación formativa en entornos virtuales resalta ventajas específicas
relacionadas con la flexibilidad, la rapidez del feedback y la reducción de la carga administrativa
para los docentes. Sandoval (2023) y Bendezú (2025) observan que la retroalimentación en línea
permite respuestas más inmediatas, lo que aumenta el compromiso de los estudiantes. Vargas et
al. (2025) añaden que la evaluación formativa en línea promueve la autoevaluación y ayuda a los
estudiantes a comprender sus logros y dificultades, aunque reconocen que también puede generar
altos niveles de ansiedad.
Otros estudios, como los de Welson et al. (2025), señalan que la interacción mediante métodos
digitales incluyendo retroalimentación entre pares, herramientas digitales y plataformas
sociales potencia la participación activa y la comprensión del contenido. Andrade et al. (2025)
comparan la retroalimentación entre pares con la evaluación automatizada y concluyen que ambas
ofrecen respuestas más rápidas que la calificación tradicional del docente, lo que eleva la
satisfacción académica y mejora la autorregulación.
Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
Sin embargo, la literatura también muestra limitaciones importantes. La ansiedad, la menor
autoeficacia inicial y la falta de acompañamiento personalizado son desafíos recurrentes en la
evaluación virtual. Además, varios estudios no profundizan en las brechas digitales, las diferencias
tecnológicas entre instituciones o la formación del docente para diseñar actividades formativas
efectivas en entornos virtuales.
Discusión
La evidencia revisada muestra un panorama amplio y diverso sobre la evaluación formativa, pero
también una serie de tensiones, diferencias y vacíos que permiten matizar su impacto. En términos
generales, los autores coinciden en que la evaluación formativa promueve una mejora significativa
en el aprendizaje, aunque las rutas a través de las cuales opera y la intensidad de sus efectos varían
según el contexto, la disciplina y el tipo de intervención. Este consenso aparece claramente en las
propuestas de Díaz (2018), Edgar y Guanoquiza (2024) y Guerrero et al. (2025), quienes, pese a
sus matices, coinciden en que la retroalimentación constante es el componente indispensable que
articula los beneficios de este enfoque. Todos sostienen que la evaluación formativa permite
reorientar el proceso de enseñanza, fortalecer la comprensión del estudiante y promover un
aprendizaje más autónomo.
Sin embargo, el análisis comparativo revela que cada autor aborda la evaluación formativa desde
perspectivas distintas. Mientras Díaz (2018) y Edgar y Guanoquiza (2024) asumen una visión
técnica centrada en los procesos de retroalimentación y mejora continua, Olivos y Ramírez (2020)
la amplían hacia una dimensión discursiva e identitaria, argumentando que la evaluación formativa
no solo transforma el aprendizaje, sino también las relaciones y los posicionamientos en el aula.
Esta diferencia muestra que la evaluación formativa no debe entenderse únicamente como un
conjunto de técnicas, sino también como un marco relacional que puede generar tensiones,
resistencias o procesos conflictivos. Desde esta perspectiva, la literatura evidencia un punto en
común el énfasis en la participación activa del estudiante pero también una limitación
importante: pocos estudios exploran cómo estas dinámicas sociales influyen en los resultados de
la evaluación formativa.
Los hallazgos empíricos muestran también variaciones relevantes según la disciplina. Por ejemplo,
Gómez (2024) observa que, en matemáticas, la evaluación formativa aumenta el interés y la
autoeficacia, aunque estos cambios no siempre se traducen en mejoras inmediatas en el
Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
rendimiento académico. Este resultado contrasta con lo identificado por Medina et al. (2024) en
ciencias, donde los efectos son más notorios, especialmente en estudiantes con bajo rendimiento
inicial. De manera complementaria, Luján y Bejarano (2024) sostienen que el uso de métodos
interactivos y dinámicos asociados a la evaluación formativa tiende a mejorar tanto la participación
como el rendimiento, lo que sugiere que el tipo de estrategias utilizadas puede determinar la
magnitud del impacto. Estos contrastes dejan ver un punto crítico: la evaluación formativa no opera
de forma uniforme, sino que su eficacia depende de las condiciones pedagógicas, la naturaleza del
contenido y la forma en que se ejecutan las estrategias.
Otro aspecto comparativo relevante aparece al examinar la evaluación formativa en entornos
virtuales. Autores como Sandoval (2023), Vargas et al. (2025) y Welson et al. (2025) coinciden en
que la retroalimentación digital favorece un compromiso más constante, genera experiencias
significativas y proporciona respuestas más rápidas que los métodos tradicionales. Andrade et al.
(2025) agregan que la retroalimentación entre pares y la automatizada superan temporalmente a la
calificación docente, lo que beneficia la autorregulación del estudiante. No obstante, estos avances
se contrastan con las observaciones de Bendezú (2025), quien advierte que, aunque la evaluación
formativa virtual ofrece flexibilidad y eficiencia administrativa, también incrementa la ansiedad y
puede reducir la autoeficacia inicial de los estudiantes. Esta tensión muestra un punto en común
entre los estudios: todos reconocen beneficios claros, pero también identifican desafíos
emocionales, tecnológicos y metodológicos que aún no se abordan de manera suficiente.
En términos de fortalezas, la literatura revisada ofrece una visión robusta que atraviesa diversas
disciplinas, metodologías y contextos educativos. La coincidencia en la importancia de la
retroalimentación, la autorregulación y el compromiso estudiantil constituye un fundamento sólido
que legitima la utilidad de la evaluación formativa. Asimismo, la presencia de estudios en
contextos tan diversos matemáticas, ciencias, fisiología, ingeniería y educación virtual
demuestra que este enfoque tiene un potencial amplio y adaptable. Sin embargo, también emergen
limitaciones importantes. La mayoría de los estudios se concentra en resultados de corto plazo y
no examina impactos longitudinales; además, son pocos los trabajos que analizan la formación
docente, la carga laboral o las condiciones institucionales necesarias para una implementación
sostenida. Aunque Guerrero et al. (2025) reconocen la importancia del entorno escolar y el diseño
del currículo, la mayoría de los autores se centra más en los beneficios que en las condiciones
reales para lograrlos.
Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
En síntesis, la discusión crítica permite concluir que la evaluación formativa es un enfoque
pedagógico valioso y ampliamente respaldado por la evidencia, pero su efectividad no es
automática ni homogénea. Depende de factores como la naturaleza de la disciplina, la modalidad
de enseñanza, el tipo de retroalimentación, las habilidades del estudiante y el grado de apoyo
institucional. El principal punto en común entre los autores es el reconocimiento de que la
evaluación formativa promueve aprendizajes más profundos y autorregulados; sin embargo,
divergen en el énfasis dado a las dimensiones afectivas, cognitivas, sociales y tecnológicas que
influyen en su aplicación. Las limitaciones detectadas particularmente la falta de estudios
longitudinales, la escasa problematización del rol docente y la limitada integración de variables
contextuales señalan la necesidad de investigaciones futuras que aborden estos aspectos con
mayor sistematicidad y profundidad.
Conclusiones
La revisión sistemática realizada permite afirmar que la evaluación formativa constituye un
enfoque pedagógico ampliamente respaldado por la literatura reciente y con efectos positivos sobre
el aprendizaje en diversas áreas del conocimiento. Los hallazgos muestran que la evaluación
formativa promueve la autorregulación, aumenta la motivación, fortalece la comprensión del
contenido y estimula la participación activa del estudiante. En disciplinas como ciencias, fisiología
o ingeniería, los efectos son particularmente evidentes, mientras que en áreas como matemáticas
su impacto se manifiesta con mayor fuerza en la dimensión afectiva, especialmente en la
autoeficacia y el interés. En entornos virtuales, la rapidez del feedback y la flexibilidad de las
plataformas digitales emergen como factores clave que potencian su eficacia, aunque también
generan retos asociados a la ansiedad académica y a la percepción de autoeficacia.
Sin embargo, aunque los resultados son consistentes, la evidencia presenta limitaciones que deben
considerarse para evitar interpretaciones simplistas. La mayoría de los estudios se enfoca en
intervenciones de corto plazo y no examina efectos sostenidos, lo que dificulta evaluar la
permanencia del impacto. Además, muchos trabajos abordan la evaluación formativa desde una
perspectiva predominantemente técnica, dejando en segundo plano las dimensiones sociales,
emocionales e institucionales que influyen en su implementación. La literatura también muestra
escasa problematización sobre aspectos como la falta de formación docente, la sobrecarga laboral
Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
o la resistencia a modificar prácticas evaluativas tradicionales, elementos que pueden limitar la
eficacia real de las estrategias propuestas.
Los hallazgos permiten identificar condiciones necesarias para una implementación efectiva. La
evaluación formativa requiere un entorno institucional que apoye la retroalimentación continua,
disponga tiempo pedagógico suficiente y facilite experiencias evaluativas auténticas. Asimismo,
su éxito depende de las competencias evaluativas de los alumnos, entre las que destacan la
capacidad de autoevaluación, la supervisión del propio trabajo y el uso de estrategias de mejora.
En la modalidad virtual, su efectividad está condicionada por la accesibilidad tecnológica, la
formación digital del docente y el diseño de rutas claras de retroalimentación.
En función de estos resultados, es posible plantear recomendaciones concretas. Para los docentes,
es fundamental diseñar retroalimentaciones claras, oportunas y orientadas a la acción, de modo
que los estudiantes puedan utilizar la información para mejorar sus desempeños. También se
recomienda diversificar los métodos formativos como autoevaluaciones, coevaluaciones,
discusiones reflexivas y actividades interactivas y asegurar que los criterios de evaluación sean
transparentes y comprensibles. Para las instituciones educativas, se vuelve indispensable promover
programas de formación docente que fortalezcan competencias en diseño evaluativo, así como
garantizar condiciones de tiempo, recursos y apoyo tecnológico que permitan a los profesores
integrar la evaluación formativa en sus prácticas habituales. Al mismo tiempo, deben fomentar
culturas evaluativas que valoren el proceso, la reflexión y el error como parte del aprendizaje.
Finalmente, para los investigadores, los resultados sugieren la importancia de profundizar en el
estudio de los factores institucionales, pedagógicos y emocionales que influyen en la evaluación
formativa, así como en la identificación de estrategias que permitan fortalecer su coherencia y su
impacto en entornos presenciales y virtuales.
En conjunto, esta revisión sistemática evidencia que la evaluación formativa constituye un
elemento clave para mejorar la calidad educativa, pero también subraya que su efectividad depende
de múltiples condiciones estructurales, pedagógicas y relacionales que deben ser atendidas para
que sus beneficios se traduzcan en aprendizajes significativos y sostenibles.
Revista Neosapiencia. Julio - diciembre 2025. Vol. 3, Núm.2, P. 515-531.
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Copyright (2025) © Karina Elizabeth Tibán Criollo, Ana Concepción Vilca Almachi, Lili
Cumandá Andrade Rivadeneira, Mildre del Rocío Valenzuela Valenzuela, Mónica Patricia Lara
Torres
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