
Revista Neosapiencia ISNN 3091-1982. Enero - junio 2026. Vol. 4, Núm.1, P. 048-069.
adversidades, la declaración se hace de acuerdo con la información proporcionada por Muñoz
(2008), Corona (2020), ONU (1948) y Alonso-Pastor (2020).
Además, se entendió que, en caso de una situación de emergencia, existen diferentes métodos para
asegurar la continuidad de la educación, para ello, es importante llevar a cabo tareas de
investigación, planificación, gestión de riesgos, sociabilización, cooperación y proyección de
reconducciones que permitan finalizar aprendizajes cuando las crisis han terminado; esto se
evidenció gracias a la contribución del Ministerio de Educación Nacional de la República de
Colombia (2011).
Se comprendió que el aprendizaje inmersivo consiste en emplear tecnologías electrónicas para
brindar conocimientos a través de la creación o simulación de espacios virtuales que pueden estar
basados en entornos reales, los cuales, a veces, no son accesibles para los alumnos o resultan
difíciles de reproducir dentro del aula por motivos económicos, físicos, temporales u otros, esta
conclusión se logró gracias a las aportaciones de Barrio (2016) y de Ayala et al., (2020).
Se concluyó que el aprendizaje inmersivo puede realizarse a través de diversas estrategias que, en
última instancia, buscan únicamente la reproducción de la realidad o la creación de entornos
apropiados para el aprendizaje; según la Agencia EFE (2020), Sousa Ferreira y otros (2021), Vidal
Ledo y otros (2017) o González-Yebra y otros (2018), entre ellas se encuentran la realidad
aumentada, la realidad virtual, la realidad mixta o aprendizaje 3D.
Se supuso que la educación inmersiva fomenta un aprendizaje relevante, el cual posibilita que los
alumnos desarrollen sus conocimientos a través de la atención, el interés y la motivación que se
generan en ellos, esto conlleva el beneficio de que lo aprendido no se olvide fácilmente, de esa
manera se estableció al leer a Rink (2019), Alfaro (2000) o Hernández (2021).
Se alertó también que la enseñanza inmersiva debe ser llevada a cabo considerando la colaboración
entre estudiantes y profesores, en la que ambos interactúan y aprenden mutuamente, por lo tanto,
es necesario que los educadores tengan un conocimiento particular de las tecnologías empleadas
para este propósito; por eso, deben recibir una formación continua en esta área, de acuerdo con
Castillo (2021) y Bastidas (2021), todo esto.
Se consideró que en los contextos de emergencia se producen cambios en las maneras en que se
facilita el conocimiento, en consecuencia, se considera que el aprendizaje inmersivo actúa como